sábado, 11 de mayo de 2013
YO 2
Me quejo mucho, me quejo todo el tiempo de todo, de las personas que me rodean, de lo que no tengo cerca, me quejo incluso de lo que no conozco y ni siquiera sé. Sin embargo, hablando sinceramente, tengo millones de defectos, tantas manías y tantos prejuicios que soy digna de odiar. Odio que me levante, aunque me levante yo sola si alguien me habla recién levantada me irrita. No soporto que alguien coma haciendo ruido a mi lado, que abran la boca mientras lo hacen y lo peor, que hablen mientras lo hacen. Quiero que me hablen claro siempre, sin importarme las condiciones de la otra persona y siempre creo tener razón. No dejo hablar a la otra persona mientras discutimos. Mi crítica más fuerte siempre será para las mujeres que anteponen a un hombre a sí mismas, odio las parejas esas que discuten como energúmenos y luego están así como si nada hubiera pasado. Creo en el amor como concepto de vida pero me cuesta pensar que se pueda llevar a la practica. Envidio la capacidad de algunos para amar, para sentirse amados, para demostrar amor, envidio que no sientan el pánico que yo siento cada vez que creo que me gusta alguien. Siempre, siempre hago daño a las personas que más quiero, es que creo que no puedo querer de una manera sana, siempre lastimo a la gente más importante de mi vida. Lo peor es que sé que nunca podré cambiar eso de mi. Y eso, me deprime.
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