lunes, 10 de diciembre de 2012

Quiero una película diaria...

No voy a mentir, nunca me he enamorado.
¿No ha llegado el indicado? ¿ Soy muy joven? ¿Tengo que disfrutar de la vida?
No tengo ni idea, pero quiero una película. Quiero un "resto de mis días" con una película diaria. La sensación que tengo es más bien realista por muy ideal que suene todo esto. ¿No son todas las historias de amor de la vida cotidiana una película en sí mismas? Es interesante porque cuando a mi me cuentan sobre sus historias de amor...o de desamor, para mi son como cortometrajes, escenas perfectas, momentos genuinos que ninguna película podría jamás captar. Si es real, es de película. Ni yo me entiendo. Pero es así.
Y hay muchas y muy diferentes...las hay a distancia, las hay epistolares, las hay obsesivas, secretas, eróticas, sádicas, masoquistas...Y como las de hoy en día...esos "amores" de dos semanas...
Qué estamos haciendo con el mundo Señor.

Una sociedad diferente..

Hoy vengo con ganas de darle caña a la sociedad, supongo que al estar estudiando historia, ésta no hace más que convencerme que las personas en nuestro afán de "progresar" lo cual significa, tener más, estamos auto-destruyéndonos los unos a los otros. Y sí, sé que todos somos conscientes de ello, pero, en realidad, ¿hasta qué punto estamos dispuestos a llegar?
¿No vamos a parar nunca de hacernos daño? ¿Cuánto más importante llegará a ser lo material que deshumanizamos a nuestra especie cada día más? Es lamentable, que las personas invirtamos tanto tiempo, dinero...en cosas tan superficiales, sin embargo, la preocupación por ser "humano" ha desaparecido hasta tal punto que no nos encontramos. ¿Cuál podría ser una de las causas principales de los problemas mundiales en la actualidad? La sociedad. Una sociedad pobre,  no económicamente hablando, pobre en el real sentido de la palabra, pobre porque no vivimos en una sociedad social propiamente dicha. Lo que se supone que debería traer un mundo tan cosmopolita y globalizado como el que tenemos ahora es una sociedad en constante lucha para resolver los problemas actuales. Pero no partiendo en principio de unos políticos, que como cualquier persona con algo de poder van a querer ser partícipes primeros de éste y de lo que puedan sacar de ello, sino de la propia sociedad urbana, una sociedad caracterizada por jóvenes a los que un pedazo de tela les importa más que un niño muriéndose de hambre, personas que sentencian a otras por su aspecto, por su procedencia, por su forma de hablar, de caminar, de reír...esa es la juventud actual. Dejando la madurez a un lado creo que en general vemos a gente así de vana tanto de treinta años como de dieciséis. ¿Llegará el día en el que este rebaño de personas, que son indiferentes a los problemas, que no piensan más que en sí mismos por "miedo" o por simple conformismo, que sólo por no parecer diferente y ser rechazados, se callan y se limitan a quedarse mirando el mundo desmoronarse, podrán, podremos, seremos capaces, señores de cambiar esto antes de no sólo hundirnos económicamente si no espiritualmente, sentimentalmente...socialmente?  La capacidad está en nosotros, pero como dice mi amigo Aristóteles, hay que educar la voluntad, para desarrollar esta capacidad, y quedarse sentado esperando no es la manera, ¿verdad?