domingo, 10 de noviembre de 2013

Pura realidad...

Ellos tenían casi todo en común, coincidían tanto que hasta las formas de sus cuerpos encajaban la una con la otra a la perfección como dos piezas de rompecabezas, al situarse el uno encima del otro, debajo, a su lado, bocarriba o bocabajo, estaban verdaderamente hechos el uno para el otro. Eran hombre y mujer, hombre y hombre, mujer y mujer. Y estaban hechos el uno para el otro. Dos personas totalmente locas la una por la otra, respirando la una de los suspiros de la otra, calmandose mutuamente la sed, parecían dos caníbales, alimentandose de sí mismos. No necesitaban nada más en ese momentos, querían incluso atravesarse la piel, fundirse en uno momentaneamente. Rasguños, gemidos, mordidas,gritos, sexo, sexo y más sexo, era todo un ritual en el que participaban sólo ellos dos. A veces, al acabar, cuando estaban tumbados mirándose y riéndose parecía amor, sólo durante unos segundos, parecía amor, cuando se daban un beso justo antes de terminar, parecía amor, cuando besaba su frente, su espalda y se abrazaban, parecia amor, pero aquello no era amor, era pura necesidad, pura realidad, como cuando tienes un hambre voraz, eso era.

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