Supongo que no sabes que desde el primer momento yo ya te miraba con otros ojos.
Porque yo miraba más allá de toda aquella oscuridad que te rodeaba. Yo miraba tus labios rosados, tus ojos oscuros, tu cabello negro, tu piel blanca e incluso podía escuchar el latido de tu corazón. Latiendo como herido, como cuando tienes una pierna o un brazo roto, y te vi en un momento en el que estabas debilitado. Y entonces quise darte fuerza, quise hacer que tú corazón volviera a latir con fuerza.
Y no me di cuenta que en el proceso...yo salí herida...salí mucho más herida de lo que tu estabas en ese momento.
Y quién me dará a mi las fuerzas para recuperarme...quién mirará más allá de todo lo malo que me rodea, porque tú simplemente te diste la vuelta...y me dejaste sufriendo.
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